Con la práctica del Yoga para la población drogodependiente
se pretende un doble objetivo general:
La normalización
del estilo de vida de las personas afectadas
por un problema de drogodependencias u otros trastornos adictivos
a través de alternativas de ocio saludables y creativas
y la promoción de relaciones sociales satisfactorias.
El acceso
a los beneficios físicos y psíquicos
derivados de la práctica del ejercicio.